Ni de nadie

Y vemos caerse las hojas
Mientras besamos historias muertas

Cantamos canciones que no son nuestras

Ni de nadie

Llorando las vidas que nunca tendremos

Abrazos frustrados en escaleras sin salida

Recuerda 

Recuerda siempre tus pasos, no corras en pendiente y no frenes en medio de las curvas. 

Lo que está a la vista

“Que para lo que está a la vista no se precisan candiles”.

En tu propia casa

Y, a veces, me gusta hablar en baja voz porque me acuerdo de tus cuentos infantiles para adultos, me creo que sigo estando sentada a tu lado, esperando el siguiente movimiento…como un adolescente que espera despierto en la noche de Reyes Magos. ¿Qué importa saber la verdad? Cuando tu realidad te hace más feliz que cualquier palabra sincera, empiezan a perder sentido los símbolos de contramano, se pierden los papeles, y con ellos las cerraduras. Grave error, quedarse en la calle, sin llaves, en tu propia casa.

La voz dormida

“Y había aprendido a no hacerse preguntas, a aceptar que la derrota se cuela en lo hondo, en lo más hondo,  sin pedir permiso y sin dar explicaciones. Y tenía hambre, y frío, y le dolían las rodillas, pero no podía parar de reír”.

 

 

Que nunca llega

Es tan impredecible

como los lunes por la tarde

y un vino después de las doce.

Energía desatada en una frase

una llamada de emergencia en el coche

y un cigarro de la suerte que nunca llega,

Al revés

En un mundo donde todo está al revés, ir en contra de la corriente no es ningún síntoma de valentía.

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